40D: Memoria y derechos SILUETAZO

Una acción estético- política en la lucha por la democracia.

El Centro Cultural Parque de España interviene el Patio de los Cipreses con materiales documentales e información sobre el Siluetazo que pertenecen al FAAC (Fondos abiertos de arte contemporáneo) del Museo de arte contemporáneo de Rosario.

Jueves 7 y viernes 8/12, de 17 a 21 h en el Patio de los Cipreses del CCPE (Sarmiento y el río). Gratis.

Los primeros años de la década del 80 representan el período final de la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1883). Aunque la atmósfera opresiva aún dominaba la vida cotidiana en aquel entonces, ciertos hechos —como la crisis de la política económica, la derrota en la guerra de Malvinas, el intento de reorganización de los partidos políticos— operaron como síntoma del debilitamiento del gobierno militar de facto.

Esa coyuntura impulsó y acrecentó la demanda de un importante sector de la sociedad civil que exigía respuestas sobre el destino de aquellas personas desaparecidas por el estado. En ese marco, poco antes de la llegada de las elecciones democráticas, cobró vital relevancia la III Marcha de la Resistencia. Manifestación pública convocada por las Madres de Plaza de Mayo y otros organismos de Derechos Humanos para los días 21 y 22 de septiembre de 1983. Momento en el que se promulgaría la Ley de autoamnistía mediante la cual quedaba anulada toda posibilidad de enjuiciamiento a la junta militar, luego del llamado a urnas. Dicha marcha continuó teniendo como escenario la Plaza de Mayo de Buenos Aires. Espacio de condensación simbólica del poder político, religioso y económico que volvía a ser ocupado por la población.

Esta manifestación pública —que convocó miles de personas— es además recordada por haberse convertido en la jornada inaugural de lo que se dio a conocer como Siluetazo. Una acción estético-política —que incluyó otras dos acciones posteriores en diciembre de 1983 y en marzo de 1984— ideada por los artistas y docentes Rodolfo Aguerreberry, Julio Flores y Guillermo Kexel que acompañó y visibilizó por entonces el reclamo de las Madres de Plaza de Mayo: la aparición con vida de las miles de personas desaparecidas en la dictadura.

En esa tercera marcha, los manifestantes fueron espontáneos y activos partícipes en la producción y ejecución del Siluetazo ya que prestaron sus cuerpos para ser contorneados sobre papeles, dibujaron y pintaron figuras humanas a partir de plantillas o a mano alzada, representando con cada silueta la presencia de aquellos “ausentados”. Fueron colocadas de pie, colgadas y pegadas —no sin intervención policial mediante— sobre paredes y columnas de edificios públicos como la Catedral y el Cabildo, carteleras publicitarias, árboles y en diversos lugares aledaños a la plaza.

Esto señala la rápida y espontánea expansión pública de un recurso visual —las siluetas— que resultó contundente. Esta propuesta, que nació con autoría, fue adoptada inmediatamente por las Madres de plaza de Mayo, convirtiéndose en símbolo de lucha y reconfigurándose en cada marcha. Asimismo, el Siluetazo se inscribe en un contexto más vasto de prácticas y acciones llevadas adelante por los movimientos argentinos de Derechos Humanos.

 

EN TORNO AL PROYECTO

 

  • El origen del Siluetazo se remonta a 1982, cuando Aguerreberry, Flores y Kexel decidieron participar en el Salón de Objetos y Experiencias convocado por la Fundación Esso, a realizarse en el Palais de Glace de Buenos Aires. Entonces pensaron una obra que representase la cantidad de desapariciones forzadas producidas en aquel momento: 30000 estampas de figuras humanas delineadas a escala natural. Prontamente comprendieron que la ejecución de la idea sería inviable por su alto costo de producción. De todos modos, consideraron que la obra debía enviarse a este y otros salones ya que por sus características —producción colectiva, dimensiones y temática— la identificaban como un hecho político.
  • La idea de la representación del número de desaparecidos se encuentra relacionada con la realización de un cartel del artista polaco Jerzy Skapski. El mismo muestra siluetas en hileras con la cantidad de personas que morían por día en el campo de concentración de Auschwitz, y fue reimpreso en el número de días en que éste operó. 
  • La propuesta también está vinculada a la gráfica utilizada en las actividades organizadas por AIDA (Asociación Internacional de Defensa de Artistas Víctimas de la Represión en el Mundo), surgida en París en 1979.
  • Suspendido el Salón por la guerra de Malvinas, los artistas acercaron la idea reelaborada a las Madres de Plaza de Mayo, quienes habían lanzado la convocatoria de la III Marcha de la Resistencia para el 21 de septiembre de 1983. Estas aceptaron la iniciativa y propusieron modificaciones: las siluetas debían colocarse en posición vertical para desvincularse de la muerte, y no podían identificarse con características particulares físicas o con nombres. Esto último debido a que no tenían actualizada la lista de los desaparecidos.
  • Los organizadores llegaron a la marcha por la tarde con 1500 figuras realizadas en los centros de estudiantes de la Facultad de Arquitectura (Universidad de Buenos Aires) y de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, y en un local de Intransigencia y Movilización Peronista. Montaron un taller con la expectativa de continuar con la producción de las figuras.
  • Los manifestantes se sumaron a la convocatoria produciendo modificaciones a la idea original: los cuerpos presentes fueron usados como modelos y se agregaron inscripciones (fechas, consignas, nombres, características físicas). Además, por

sugerencia de las Abuelas de Plaza de Mayo se crearon dos nuevas siluetas: la de las infancias y la de las madres embarazadas.

  • Al finalizar la jornada, el espacio urbano había sido modificado por completo por la acción. La imagen había funcionado como modo de concientización sobre el terrorismo de estado.

 

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Los materiales del Siluetazo que forman parte de esta propuesta pertenecen al FAAC (Fondos abiertos de arte contemporáneo) del Museo de arte contemporáneo de Rosario. Las acciones fueron registradas fotográficamente en 1983 por Alfredo Alonso y algunas

siluetas fueron guardadas por él y por Juan Carlos Romero. Posteriormente estos materiales fueron donados por ellos al CeDinCi (Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas). En el 2004, la digitalización de estas fotografías y de tres de las siluetas fueron donadas por el CeDinCi a la colección pública del Museo de arte contemporáneo de Rosario.

La presente es una propuesta del macro originada en el contexto de la Sexta Quincena del Arte Rosario 2023: Patios, con motivo de la restauración de la democracia en nuestro país.

 

40D: Memoria y derechos

En conmemoración de los 40 años de democracia en Argentina, el Centro Cultural Parque de España invita a participar de una serie de actividades para reflexionar, generando acciones para construir memoria y visibilizar la importancia del acceso a derechos para todxs.

El 28 y 30 de noviembre se realizará el Taller Afiches Urgentes coordinado por las ilustradoras Angie Juanto y Malena Guerrero. El 7 de diciembre, a las 21 h, se presentará la obra Extraño tu perfume de la compañía Teatro del Bardo de Paraná. Además, el 7 y 8 de diciembre, de 17 a 21 h se llevará a cabo la Feria Pliega en el Patio de los Cipreses con intervenciones artísticas y amenización del DJ Lucas Roma. Durante la Feria se recreará el El Siluetazo, acción estético-política que acompañó y visibilizó el reclamo de Madres de Plaza de Mayo. Los materiales pertenecen al Museo de arte contemporáneo de Rosario. En este marco también se inaugurará el 7 de diciembre a las 19.00 hs la muestra Paterna: La Memoria del Horror. “Las mujeres, Guardianas de la Memoria”, de la fotógrafa española Eva Máñez.

 

Fecha

Jue. 7/12/23
Finalizado

Hora

17:00 - 21:00

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Publicado el jueves 30 de noviembre de 2023.